Contreras
Jiménez María Fernanda
Grupo:
102
A
pesar de los grandes avances que se han hecho en cuanto a salud, aún quedan
muchos obstáculos que superar. Se sabe que apenas hace un siglo atrás, la
esperanza promedio de vida era de 30 años, pero debido a los avances en ciencia
y tecnología, esta ha ascendido de 60 a 70 años fácilmente. “Realmente en el
curso del siglo XX hubo una ganancia mayor de vida que en toda la historia de
la humanidad.” Comenta el médico mexicano Julio Frenk Mora, actual presidente
de la Universidad de Miami en EUA.
Otro
de estos grandes logros fue el descenso de la mortalidad infantil, ya que en
1800 el 43% de los niños morían antes de
los cinco años, ahora es de menos del 4.3%.
Aunque
el problema actual es que no se han dispersado estos avances en todo el mundo, “Estos
avances en materia de salud no se han distribuido de manera homogénea, por lo
que sigue habiendo enormes desigualdades entre países y dentro de ellos.” Dice
el médico Julio Frenk. Esto se puede notar más con lo siguiente: En algunos
países desarrollados como EUA o Japón el estimado de esperanza de vida está por
los 90 años, mientras que en el África subsahariana apenas ésta roza los 40
años.
Las
infecciones comunes, desnutrición y mortalidad materna, que juntos se les conocen
como “El triple reto de la enfermedad en el mundo”, esta es la primera problemática.
La segunda problemática, que está provocada paradójicamente por el mismo ser
humano: “La gente vive más y, por tanto, tiene mayores posibilidades de
desarrollar enfermedades crónicas, que son mucho más complejas y costosas de
prevenir y tratar, tales como el cáncer, las enfermedades cardiovasculares, la
diabetes y los problemas de salud mental”. Y que al vivir en un mundo tan
globalizado, las enfermedades logran distribuirse de un lugar a otro.
Otro
aspecto que puede matar es la ignorancia, y el escepticismo hacia la ciencia. Una
tendencia peligros que puede poner en riesgo la seguridad de la gente, los dos
ejemplos y más frecuentes son los movimientos en contra de las vacunas, y los
que niegan el cambio climático a causa de la actividad humana.
Los
movimientos antivacunas están
principalmente conformados por padres que deciden no vacunar a sus hijos debido
a la especulación, de que ciertas vacunas están relacionadas con la aparición
del espectro autista en niños. Pero al parecer estos padres parecen olvidar las
terribles enfermedades que éstas atacan. “En épocas pasadas el sarampión era
una enfermedad temida, de la que se evocaban dolorosos cuadros de lesiones
cutáneas y las fatales complicaciones del virus. Esto hace un tiempo no es
incorporado dentro de la memoria colectiva y aparentemente esta falta de miedo
a que la enfermedad circule en la población estaría, en parte, explicada por el
propio éxito de la vacuna, lo que haría que las personas bajaran su guardia y
no la consideraran como un agente peligroso”. Dice la Dra. María paz Bertoglia.
“A
pesar de la evidencia científica que muestra la inocuidad de las vacunas vemos
a padres y madres, principalmente de familias acomodadas y de países
desarrollados, que no vacunan a sus hijos, poniendo en riesgo a los demás”,
dice Frenk Mora. Literalmente, niños inocentes mueren por la desinformación de
sus padres.
Y
en cuanto a los daños a la salud por el cambio climático, podrían estar
relacionados con los problemas generados por la globalización y propagación de
enfermedades, como el zika, dengue o fiebre amarilla, transmitidos por la
picadura del mosquito Aedes aegypti.
Y
es que actualmente, gran cantidad de los factores que determinan la salud de
los ciudadanos en un país suelen presentarse fuera de él. Diversos
especialistas proponen crear un nuevo sistema, capaz de defender los valores de
la salud en las agendas de otros ámbitos (como el caso de del medio ambiente,
la agricultura, la seguridad alimentaria y el comercio) así como dentro de las
políticas globales.
También
evitar que las acciones en un país afecten a otros, se puede ver esto muy claro
con las pandemias o fenómenos como la resistencia antimicrobiana, dadas las
desigualdades tan grandes, entonces se necesita un esquema en el cual los
países más ricos o bien, con más recursos, apoyen al resto.
FUENTES:
Sarai Rangel y Fernanda Morales. (Mayo 2017). El peligro de vivir
demasiado bien. Muy interesante, Mayo, 46-49.
María Paz Bertoglia. (2015). Movimiento antivacunas. Opción de
pocos. Problema de todos. 2017, de Paho Sitio web: Paho.org
José Alberto Sánchez Montiel. (Junio 2017). El precio del
mosquito. Muy interesante, Junio, 8.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario